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¿Qué pasa cuando cambias el teléfono por el tejido? Lo que dice la ciencia

¿Qué pasa cuando cambias el teléfono por el tejido?

Te acuestas "solo un ratito" con el celular y, cuando miras la hora, ya es pasada la medianoche. Te suena, ¿cierto? El scroll infinito está diseñado para que no lo sueltes, y a casi todas nos ha pasado.

Pero ¿qué pasaría si ese mismo rato lo usaras para tejer? No es solo una idea bonita: hay estudios que, mirados juntos, dan una respuesta bastante clara. Te contamos lo que encontraron.

1. Recuperas tu noche

En 2025, investigadores del Instituto Noruego de Salud Pública estudiaron a más de 45 mil jóvenes y encontraron que cada hora de pantalla después de acostarse se asocia a casi media hora menos de sueño y a un 59% más de riesgo de insomnio. Lo interesante es que no importaba si era redes sociales, series o juegos: el problema era la pantalla en sí, que le va robando minutos al descanso.

Dicho de otra forma: esa hora que dejas el teléfono a un lado es, literalmente, tiempo que le devuelves a tu sueño. Las mismas investigadoras recomiendan dejar las pantallas entre 30 y 60 minutos antes de dormir, justo el rato perfecto para unas vueltas de tejido.

2. Te sientes mejor (y en poco tiempo)

En 2022, la Universidad de Bath, en Inglaterra, hizo un experimento con 154 personas: a la mitad les pidió dejar las redes sociales por una semana y la otra mitad siguió igual. Al final de esos siete días, el grupo que se desconectó mostró mejor bienestar y menos síntomas de ansiedad.

Y no hace falta desaparecer de internet. Un estudio de la Universidad de Pensilvania, de 2018, pidió a un grupo de estudiantes bajar su uso de redes a unos 30 minutos al día. En tres semanas, se sentían menos solos que quienes siguieron con su uso normal.

3. Le haces espacio a la calma

Soltar el teléfono deja un espacio libre, y lo que pongas ahí importa. En 2013, la Universidad de Cardiff publicó una encuesta a más de 3.500 tejedoras de 39 países: la mayoría contó que teje justamente para relajarse, bajar el estrés y crear algo propio. Muchas describieron esa sensación de estar tan concentradas en los puntos que el resto del mundo se calla un rato.

Tejer ocupa las manos y la cabeza al mismo tiempo, con un ritmo repetitivo que invita a bajar las revoluciones. Y a diferencia del scroll, al final te queda algo en las manos: una bufanda, un top o unos cuadraditos que se van sumando.

Un ritual simple para empezar esta noche

  • Elige tu hora. Una hora antes de dormir funciona muy bien, pero puede ser cualquier momento en que sueles tomar el celular "por inercia".
  • Deja el teléfono lejos. Fuera de la pieza o boca abajo en otro mueble; si está a mano, vas a volver a él.
  • Ten tu tejido listo. Una canasta con el ovillo y las agujas a la vista hace que tomarlo sea más fácil que desbloquear la pantalla.
  • Empieza con algo chico. Un granny square por noche, una bandana o un top de primavera: proyectos que avanzan rápido y te motivan a seguir.
  • Mide tu cambio. Revisa el tiempo de pantalla de tu celular el primer día y al final de la semana. La diferencia sorprende.

No se trata de odiar el celular, sino de elegir mejor en qué gastas tus noches.

 

Fuentes